En esta página, estamos reuniendo testimonios de mujeres que ya usan toallas femeninas ecológicas para ayudar a tomar una decisión a las que todavía no se animan.

¡Quienes no las han probado estan esperando saber como ha sido tu experiencia!

Por favor, déjanos aquí tu testimonio de como las toallas femeninas ecológicas han influenciado en:

  • tu Salud
  • tu Consciencia ecológica
  • tu Consciencia femenina
  • tu Economía

IMPORTANTE!

Escribe tu nombre, tu edad, tu ocupación y el país donde vives. 

Siéntete libre de contarnos tu experiencia, la única condición es que escribas tu comentario en un lenguaje positivo, sin tendencias políticas ni agresiones.

Recuerda que nuestra propuesta está basada en el amor y en que cada mujer es libre de decidir lo mejor para ella en SU momento perfecto. 

GRACIAS POR TOMARTE ESTE TIEMPO!

»

  1. Hola me estoy animando a usarlas pero tengo una duda. He visto que llevan una capa plastica la cual va cosida a las capas asorbentes, no hay filtracion de liquido por los hoyos que hace el hilo en la capa plastica?. Saludos y ojala me ayuden con esa duda gracias.

    • Hola Rocio, hay muchos modelos de toallitas, algunas son solo de algodon, otras tienen tela impermeable. te recomendaria, mirar el modelo que mas te guste y contactarte con la marca que este cerca de ti y te guste para que las pruebes, veras que son super comodas, repecto a las fugas, depende de tu cantidad de flujo y del modelo que compres, hay una gran variedad para todo tipo de flujo. Por otro lado, veras al usar tela que la cantidad de flujo generalmente no es tanta y tampoco es tan liquido como el liquido azul de las propagandas. Animate a probarlas, y veras la diferencia, saludos!

  2. Hola, felicitaciones por tan excelente pagina, la verdad que hacia falta algo así en nuestro idioma y ojala se siga difundiendo.
    Mi nombre es Elizabeth tengo 28 años, soy docente, vivo en Perú
    Conocí las toallas ecológicas de tela por una amiga noruega que vino como voluntaria, nos contaba que por allá todas las ecologistas hacían las suyas, pues las comerciales son muy contaminantes. Me pareció una fantástica idea y así me anime a hacerlas porque por aquí no pude encontrar quien las vendiera y no parecía tan difícil.
    El resultado ha sido maravilloso, funcionan mejor que las convencionales, las molestias se reducen casi totalmente, no solo porque son más cómodas sino que el flujo y el dolor disminuyen con el uso. Aunque recién llevo 3 meses usándolas este efecto lo sentí desde el primer uso y cada vez es mejor.
    Las hice con tela que tenía en casa, el interior absorbente si lo compre pero tengo como para hacerme 20 más y salió muy barato. Sólo con lo que ganas en comodidad y bienestar sería suficiente para hacer el cambio, pero además es una forma efectiva de evitar contaminar con tanto plástico.
    Estoy muy contenta con el resultado, si más mujeres hicieran este cambio sería muy positivo para ellas y para el planeta.

  3. Hola, mi nombre es Alexandra Morocho, tengo 29 años y vivo en Kito-Ecuador.
    Les cuento que me operé, me hice una histeroscopía, una extracción de un pólipo endometrial (que resulta una “intervención sencilla”), sin embargo, el Doctor, Anestesiólogo y Enfermeras no tuvieron un buen trato conmigo, con mi cuerpo… … tuve un tratamiento post-operatorio.
    Ahí el uso de LUNAS fue vital, me ayudaron a curarme, a entender mi organismo y las seguiré usando de por vida como lo hacían nuestras Abuelas, mi salud ha mejorado. Gracias Lunas.

  4. ¡Hola! Soy Esther, una chica española de 25 años.
    Soy una persona de flujo muy abundante y de vida muy activa por eso cuando usaba productos desechables solo usaba tampón (incluso para dormir) acompañados de protegeslip puesto que siempre había algún que otro coágulo que se escapa hacia el exterior al no ser absorbido por el tampón. Las compresas me parecían sucias y me daban una sensación de humedad que no soportaba, además siempre era consciente de que las llevaba por eso dejé de usarlas a la tierna edad de 15 años.
    Hace año y medio sustiuí los tampones por la copa menstrual ya que la encontraba más ecológica que los primeros y además ofrecía poder llevarla durante 12 horas. En cuanto la compré noté que la curva de aprendizaje era bastante larga y que necesitaba protección adicional para las fugas debidas a su mala colocación. La página web donde había comprado la copa tenía también compresas de tela así que me anime a pedir tres protegeslip para probar. ¡Me encantaron! Tenían unos estampados muy bonitos, eran super suaves y mucho más finos de lo esperado. Pasados un par de meses más pedí más protegeslip a otras tiendas (en la variedad está el gusto) e incluso me animé a pedir compresas de verdad, para utilizar solas, sin mi copa. Estas compresas estaban destinadas a ser usadas el primer o segundo mes tras la inserción del DIU (debe asentarse antes de usar protección interna) y luego caer en el olvido en algún cajón, sin embargo me gustaron tanto que ahora las uso cada ciclo. Ahora uso la copa cuando estoy fuera de casa y sé que dispongo de poco tiempo para ir al baño a cambiarme y las compreas cuando estoy en casa. Intento usarlas sobre todo en las primeras horas en las que me baja la regla pues he notado que me ayudan a disminuir mis cólicos, algo que no ocurre si uso la copa.
    Recomiendo a cualquier mujer que pruebe las compresas de tela, pues si están fabricadas con el material adecuado son tan absorbentes y finas como las desechables y aun por encima son más suaves, bonitas y económicas que las otras. Además lavarlas es muy fácil, yo las enjuago en el lavabo en cuanto me la saco y la guardo en una bolsa de lencería (de estas con agujeritos para la lavadora) hasta el día de hacer la colada, ese día las meto en la lavadora con el resto de mi ropa y lavo normal (sin suavizante, pues afecta a la absorción).

  5. Hola, soy Sara Martínez, tengo 28 y vivo en México.
    Empecé con las toallas de tela hace como 3 años porque siempre me he considerado ecologista, pero entonces me salió ese sentimiento de que lo que hacía no era suficiente. Entonces dije “Bueno, por qué no intentarlo??”. Entonces le entré con todo, invertí una buena cantidad en comprarme un kit con toallas de todos los tamaños y me encantaron. Todo cambió. Es increíble la comodidad de tener tela y no cosas sintéticas y plasticosas en contacto con la piel. No hay olor. Nada de infecciones, irritaciones, sudor… Creo que también ayuda a estar conscientes de nuestro cuerpo, porque uno se hace cargo de todo y no se trata de “desechar” el asunto junto con la toalla. Y bueno, como premio adicional he ahorrado un montón. EN estos años sólo he comprado un par de toallas adicionales y algunos pantiprotectores, pero haciendo cuentas me gasté lo que me hubiera gastado en un año de toallas, y ya voy para 4 años usándolas.

  6. hola mi nombre es guadalupe tengo 42 años y vivo en oaxaca, méxico,

    Tengo aproximadamente un año usando las toallas de tela, este es el tiempo que mi hija mayor empezo a menstruar, ella jamas ha usado desechables desde que empezo con su pediodo m. y la verdad su flujo es muy lijero, yo recuerdo que el mio era abundante y siempre me molesto usar toalla por las rozaduras principalmente e hize el cambio a tampon, pero despues de algun tiempo la verdad llegue a sentir muchas molestias usandolos, me encanta que mi hija no tenga que pasar por lo mismo y aunque si me costo trabajo que ella aceptara usarlas ya que lo hacia a regañadientes, hoy mismo puedo decir que usar las toallas de tela esa la neta del planeta, ambas no gastamos en toallas, no contaminamos y sobre todo mi bolsillo lo agradece, es muy facil su limpieza, la remojo y el agua la riego en mi jardin que tienen unas plantas hermosas por tan buen abono, y enseguida las lavo, espero que mis hijas las usen siempre, cuidamos el planeta, nuestra salud y el bolsillo.

  7. Mi nombre es Alfonsina Abarzúa Dávalos, tengo 34 años, vivo en la V región de Chile.

    Uso toallas femeninas de tela desde hace 4 años. Las conocí a traves del contacto con hermanas de camino en los cículos de mujeres, espacio que convocamos junto a otras hermanitas y junto a mi compañera Paulina con quien trabajo en la creación de Mamaluna eco-conciencia femenina, donde hacemos toallitas de tela entre otras cosas.
    Cuando nos dimos cuenta del daño ireparable en el medio ambiente que estabamos provocando las mujeres al desechar basura junto a nuestra Sangre Menstrual, comenzamos a usar algodón, gasa y papel, luego probamos las toallitas de tela, y fue una experiencia reveladora. Luna a Luna pude evidenciar que el simple acto de no usar plastico, de no botar plástico, de no maltratar mi sangre tirandola a la basura, de lavar las toallitas de tela y darle un amoroso trato a mi Luna, hiba reflejando en mi mayor conciencia de amor hacia mi cuerpo, sintiendome con mayor energía creativa, y coherente con mis anhelos de pisar una tierra limpia en armonía de mi Ser con la Tierra Madre.

    Fué entonces que decidimos ofrecer en nuestro país esta opción a más mujeres (a pesar de tener una profesión diferente), hace dos años y medio que estamos en este camino, y es un constante aprendizaje, y siempre van revelandose nuevas creaciones en torno a la Conciencia Femenina.
    Cada vez creo más que cuando sanamos nuestra relación con nuestro Ser interior reflejamos una vida más armoniosa hacia el exterior, sanamos nuestras relaciones y brota en nosotras la inspiración de sanar nuestra amada Tierra, podemos ver que simples actos se vuelven gigantes cuando brotan de una autentica voluntad Divina y atestiguar que cada acción teje la realidad que vivimos en la que todo esta unido.
    Realmente doy las gracias de poder escuchar a tantas mujeres despertando, empoderandose, sanando, eso sana mi alma y me alegra el corazón.

    Abrazos y bendiciones Mujeres bellas hijas de la Luna!! ❤

  8. Hola saludos desde Costa Rica , quiero contarles que en mi país no se venden pero como a mi me gusta mucho las manualidades y las artesanías me puse en practica hacer yo misma mis toallas y son un éxito excelente idea nos dan las emprendedoras sigan adelante , y yo las uso por mi salud y no tengo ningún contratiempo con el lavado ni con el uso gracias saludos bye ,

  9. Hola, tengo 26 años de edad, les contare que mi primer ciclo menstrual fua a los 11 años y auqnue no me espantaba el uso de las toallas desechables era algo castigador pues me causaba salpullido y mal olor, entonces mi mamá tomo la iniciativa de comprarme unas pequeñas compresas de tela de algodón y me explico como colocarmelas lo cual fue muy garto para mi porque no me resultaban molestas solo era cuestión de doblarlas bien y acomodarlas en la pantaleta, la primera vez ella las lavo para enseñarme ya después de eso fue muy fácil para mi porque no era necesario invertirles mucho tiempo ni sustancias para desmancharlas, aquellos paños me duraron cerca de 5 años, después de eso tuve que usar las toallas desechables porque mi mamá no habia encontrado la misma tela de los paños, entonces ahi fue donde comenzo mi travesia por las constantes infecciones, salpullido, infecciones de las vias urinarias y demás, en alguna ocasion después de haberme dado una infección urinaria en repetidas ocasiones mi mamá me llevo al ginecologo donde se me detecto una infección causada por el VPH, para mi resulto ser trágico y perturbador y no entendia el origen de la enfermedad si yo solo tenia 17 años, no tenia novio y nunca habia tenido relaciones sexuales hasta el momento, después de una serie de estudios se corroboró que el tipo de virus no era de transmisión sexual sino causado por agentes quimicos externos a mi organismo, asi que emprendi una batalla de 5 años contra el virus, el cual gracias a dios solo estaba en la parte externa de los labios, hacia el interior de mi vagina no habia ni rastro pero era horrible porque cuando iba a comenzar mi periodo con el uso de las toallas se me hacian llagas, las cuales se tronaban y el ardor y dolor era intolerables, después de una serie de tratamientos y vacunas el virus desaparecio totalmente de mi cuerpo pero mi zona genital quedo muy dañana por el uso de los tratamientos y las toallas femeninas, asi que cada ciclo era doloroso, pues si deporsi la piel es sensible bajo las condiciones en las qe me encontraba pues lo era mas, tiempo más tarde me entere por mi ginecologa que ya habia tratado varios casos como el mio en niñas que apenas iniciaban su menstruacion y en adolescentes y se presentaba bajo las mismas caracteristicas y después de haber presentado la problemática en un congreso se concluyo por palabras de ella; que el origen de las infecciones y de la infección de VPH provenia de los agentes quimicos que usan para blanquear el algodon de las toallas desechables, después de saber esto yo preferi usar de otro tipo, hasta que un día una compañera me mando un link de una pagina de tollas de tela y cuando las vi me emocione demasiado y no dude en comprar uno de los paquetes que ofrecian y ahora las alterno con la copa menstrual y mi experiencia ha sido muy grata pues yo era de las que presentaba una inflamación de vientre que parecia embarazada de 5 meses, dolores de cintura y colicos horribles y un flujo muy abundante, llevo muy poquito usandolas (4 meses) y siendo sinceras me han resultado muy comodas, no se ha vuelto a presentar la irritación, los colicos han desaparecido y cuando se llegan a presentar son casi inperceptibles y el flujo ha disminuido, me siento contecta de haberlas encontrado, se que quizás sea un poco tarde pero la enfermedad me dejo la enseñanza más grande, que es: valorar mi organismo pues aprendi que la menstruación por mas dolora que resulte es parte de nosotras mismas y si nosotras no valoramos y queremos nuestro cuerpo, nadie más lo hará por nosotras.

    • Gracias Nancy! Hoy leyendo tu testimonio, agradezco infinitamente esta bella causalidad… Yo tuve VPH y siempre fue un estigma para mí pues en el fondo de mi ser sabía que no había sido por transmisión sexual.. ahora entiendo mucho del porqué yo también he padecido infecciones vaginales recurrentes. Que Dios te bendiga!! Soy feliz con mi copa menstrual!!!!

  10. Hola! hace un año que me regalé un copa menstrual y toallas ecológicas. Las conocí y me enamoré de ellas por la cuestión ecológica… la verdad es que Amo mi copaaaa! Puedo hacer prácticamente TODO! sobre todo cuando estoy trabajando, ya que la dejo alrededor de 10 hrs. porque mi flujo no es abundante así que prefiero usarla cuando no estoy en casa, las toallas no me limitan tampoco pero mi trabajo a veces fuera de la oficina y me resulta difícil encontrar un baño para ir a cambiarme. Actualmente soy Distribuidora Ecolunas en mi ciudad, Celaya, Guanajuato, México y es todo un reto el que las mujeres dejen de ver su periodo como algo “asqueroso”; Yo por la educación recibida en casa nunca lo percibí así, así que desde que las conocí me enamoré de ellas por el impacto ambiental que dejé de generar! Soy empleada del gobierno municipal en educación ambiental y dueña de mi negocio verde: la venta de pañales ecológicos de tela, las toallas femeninas y las copas. Lo hago por amor a mi planeta y mis 3 hijos. mi hija mayor tiene 16 años y actualmente es usuaria de las toallas ecológicas. Vivimos en armonía nuestros ciclos… son menos dolorosos, regulares y más cortos los días de flujo… Yo las recomiendo a toda mujer que me escucha!

  11. Me llamo Karla Navarro. Tengo 32 años. Soy mexicana. Mamá de dos nenas. El primer periodo lo lloré mucho, no quería que ‘eso’ me pasara a mí. Qué había yo hecho para que me castigaran con ‘eso’ tan horrible. Qué mal diseño. Dios debía ser hombre y odiarnos a todas, pensaba yo. Y no me cabía en la cabeza cómo mis compañeritas de la escuela presumían con orgullo la llegada de ese evento. Yo me metí a la regadera y lloré amargamente lo que para mi era el comienzo de una maldición. Tenía dolores horribles durante el periodo los primeros años, dolores incapacitantes, que no se iban con nada. Tenía que tomar pastillas y así menguaban un poco. Dejaron de salir las pastillas yo no se por qué turbia razón. Seguro tuvieron demanda, o algo. No se. En ese tiempo me las tuve que ingeniar con una botella de agua caliente, y almohadas, y cobijas, y mucho té. Los cólicos fueron disminuyendo cuando pasaba por mis 20’s. Sufría mucho infecciones vaginales y urinarias en la última década. Era horrible, hubo un año que tuve como 4 o 5 infecciones urinarias. Las toallas de plástico me quemaban la piel. Se me irritaba y ardía, y picaba. El plástico olía feo, y con sangre, peor. Sentía que por donde pasara, podían olerme. Me daba horror pasar cerca de algún perro, porque me fuera a oler. Me paraba frente a los anaqueles preguntándome cuál sería la mejor opción para mí; probé con manzanilla, sin manzanilla, pero una era mala, y la otra… ¡peor! Me decía mi mamá que mi abuelita usaba paños, pues en esos tiempos no había toallas desechables. Yo pensaba que debíamos regresar a esos tiempos. Un día se me ocurrió que debería haber toallas lavables. Que no debería ser desagradable lavar la propia sangre, pero no las hice porque me daba pena lo que fueran a decir mis compañeras de casa en la Universidad. No debí reparar en eso. Para hoy, no solo habría ya cambiado mentes, sino hasta empresaria sería, jejeje. En fin, de eso hace ya diez años. Hace poco estaba decidida a hacerlas yo misma, pero vi una página que las ofrecía con envío a domicilio y en paquetes, todo muy atractivo. Manejando el periodo como la cosa más natural, pues así es. Decidí colaborar con esa emprendedora empresaria y comprarlas, aunque no descarto hacerme unas yo misma, de ser necesario. Mi esposo estaba renuente, pero después de refunfuñar un poco (pues creía que no las usaría con constancia) me las compró al fin. Mis cólicos disminuyeron. Ya no me siento apestosa, ni me irrita la piel, pues la tela es noble y me deja respirar. Las infecciones vaginales también han disminuido, así como las urinarias. Vaya, una maravilla. Me he reconciliado con mi cuerpo, y aunque me sigue molestando el diseño tan injusto que nos tocó. La verdad sigo pensando que nos tocó lo más difícil de llevar: Periodo, embarazo (sólo me quejo de los achaques de este estado), parto, orinar de pie, y eso. Pero ya no estoy peleada con mi rol de mujer. Llevo las dificultades de mi sexo con menos estrés que antes. Lavar mis toallas no me molesta en lo absoluto. No me causa ningún problema. Lo recomiendo mucho. No soy vegetariana, y ayudo a la ecología tanto como mi entender me lo permite, pero se que estoy haciéndome (y haciéndonos) un bien al usarlas y ya no pienso dar marcha atrás (¡ni loca!). Un abrazo a todas. 😀

  12. Mi nombre es Juliet Ulloa, vivo en Bogotá Colombia, hace dos meses uso las toallas de tela y me han encantado, no me producen alergia como las desechables ni me queman, no produce malos olores y han sido super comodas. Es un cambio que exige un poco de tiempo, pero siento que es un tiempo que me dedico a mi en cada luna, es mi tiempo especial mientras las lavo, las seco y las guardo para la proxima luna.

    Desde que las conocí le he contado a todas mis amigas pues me parece muy importante que otras mujeres dejen de usar toallas desechables y tampones que lo único que hacen es contaminar no solo nuestro cuerpo sino nuestro planeta, el pensar que una toalla desechable dura más de 80 años en biodegradarse y que las de tela menos de 3, es algo que te cambia todo punto de vista.

    Espero que hayan muchas mujeres más que se animen a usarlas, si nuestras madres y abuelas las usaron (de una forma más rudimentaria) y tenian menos enfermedades relacionadas con el útero y la vagina debe ser por algo?

    • Que tal, mi nombre es Nidia Rodríguez, tengo 30 años y vivo en México D.F. Soy Bióloga de formación y trabajo en la Facultad de Medicina de la UNAM en farmacología. Mi formación en cierta forma me dió siempre ese sezgo a buscar alternativas ecológicas en todos los aspectos y también a ver la desafortunada desconexión de nuestra naturaleza que “en favor del progreso” hemos llegado a tener como humanos, cosa con la que lucho mucho en mi día a día.
      Conocí las toallas de tela hace casi 3 años porque estaba buscando regalar unos pañales de tela a una prima que tendría a su bebé. Yo de inmediato me emocioné y quería probarlas, aunque mi esposo, con quien iba en esa ocasión, y entonces más desconfiado de las cosas “diferentes” (como suele pasarnos a muchos en ocasiones) me contuvo y me instó a llevar sólo una en es ocasión “para ver si servía”, pero por supuesto que sirvieron y de inmediato me cmpre todas las que necesitaba para l siguiente ciclo! ahora incluso las promuevo y distribuyo =). Y ahora de hecho mi esposo es uno de los que más me ayuda de la difusión, le consta que funcionan y como él suele lavar la ropa en casa, hasta me ayuda cuando las hecho a la lavadora. Hace como alo y medio comencé a combinar con la copa menstrual también.
      Ahora estoy embarazada y no he usado mis toallitas en un rato, pero tengo listas las nocturnas que ya tenía (y tendré algunas más) para el post-parto.
      Puedo comentar de ventajas que son muy cómodas, no cauan mal olor, como la mayoría aqui refiere (y que es uno de los principales miedos de las mujeres que no se animan a usarlas) y en mi caso particular he notado que el comenzar a ausarlas me ayudó a regularizar mi ciclo, si ha sido a raiz de dejar de usar desechables, o de hacerme más conciente de mi ciclo por completo y feminidad lo dejo a su criterio (yo creo que es un poco de ambos), la verdad aunque nunca sufrí ciclos dolorosos tampoco era que los disfrutara, sufría los malos olores al final de mi ciclo, a grado de sentirme insegura al acercarme a la gente, también me rozaba en esos ultimos días y claro nunca se me ocurriría hablar de “ese tema” con nadie más, porque simplemente no te enseñan que es natural, te enseñan que es algo que debes llevar oculto. Justo ese es un obstáculo que he encontrado con muchas mujeres, primeramente de mi familia, pero he encontrado que hablar abiertamente del tema (pasando el choque inicial de muchas) es benéfico. Reconozco me aun nos topamos con muchos tabúes y malas caras, pero por lo menos se siembra una semillita de cambio y he descubierto que a veces tarda un ratote pero germina en la mente de muchas. La invito a plantearse este cambio de hábito o de menos escuchar muchas poturas y comentarios antes de hecerse de su propia opinión y no cerrarse sólo porque es algo nuevo o diferente a lo que estamos acostumbradas =).

  13. Mi nombre es Mercedes Sicard, tengo 41 años, vivo en DF (México)
    Hace poco mas de 3 años conocí la copa menstrual y al poco tiempo las toallas, que no utilice sino hasta después que nació mi segunda hija (agosto 2011). La verdad es que les tenia recelo y como miedo, mi flujo es super abundante y me duraba 8 días! obviamente con las desechables siempre tuve problemas de rozaduras, mal olor, hasta sensación de quemadura por el plástico y cuando conocí las toallas, temía que no fueran a cubrir mis necesidades, pero todo lo contrario! son maravillosas, no se sienten, no se ven, tienen colores, no tienes accidentes y sobre todo no queman!! Es verdad que es un rollo eso de lavarlas, yo las pongo en remojo y luego a la lavadora, claro hay que saber que mi bebe usa pañales de tela también y así es mas rápido y práctico..
    Si me preguntas lo que mas me impresiono puedo decirte que la primera vez que fui al baño a hacer pipí y “revisar” esperaba ese olor tan peculiar pero que crees?? No había tal!!! impresionante, no huele mal!!! Ahora combino la copa con las toallas y soy muy feliz, mi periodo y yo hemos hecho las paces, ya no es el fastidio de 8 días, se ha reducido a 5!
    Como me convertí en distribuidora de las copas y de las toallas, se que hay de todas formas y colores y tamaños, para todos los gustos, si te gusta coser y lo haces bien, también te las puedes hacer, no es necesario comprarlas, si las quieres todas blancas o negras o amarillas, hay de todo, yo la verdad eso de coser no se me da así que las compro ya hechas pero hay talleres para aprender a hacerlas, hay muchas marcas, extranjeras y nacionales, diferentes texturas pero todas con el mismo principio, cuidar tu salud, tu economía y sobre todo el planeta

  14. Hola! Mi nombre es María José Nuñez Martell, tengo 28 años vivo en México, en la Sierra Norte de Puebla y llevo 5 años usando las toallas femeninas de tela. La verdad es que mi primera inquietud en buscarlas fue por motivos de consciencia ecológica, el hecho de utilizar desechables y tirar una a la basura cada 4 horas durante 5 a 7 días me parecía horrible, una amiga me habló de esta alternativa y empecé a buscar por internet y me pareció lo más lógico del mundo, si existen pañales de tela y era lo que se utilizaba antes de los desechables que surgieron para ofrecer “comodidad” a los consumidores.
    Encontré muchísimas opciones, mas de las que pensé aunque me quedé en la pagina de ‘alternativas ecológicas’ porque más allá de los productos encontré mucha información y claridad a las dudas que yo tenía, me acerqué a ellos en una Feria de Ecología y hubo mucha disponibilidad y apertura de su parte.
    Una de mis inquietudes era la limpieza, pero me dieron varios tips para que siempre estuvieran limpias, en realidad me resultó beneficioso para mi salud pues los cambios de toalla pueden ser más constantes sin miedo a producir demasiada basura, solo es necesario cargar con una bolsita de tela, de preferencia plastificada por dentro, misma que es muy fácil hallar, y se guardan si se está todo el día fuera de casa. Al llegar a casa se dejan remojando en un recipiente con agua fría y se puede dar una enjabonada previa, después de unas horas se lavan normalmente y listo, como nuevas. También pensé que serían incómodas, pero no varían de una toalla desechable regular en ese sentido.
    Algo que me sorprendió muchísimo fue que sangraba menos de lo que pensaba, y esto investigué que las desechables tienen productos para que se vea mucho más aparatoso de lo que realmente es.
    En cuestiones de mi femineidad, ahora me entiendo mucho mejor, me respeto mucho más y entiendo que no es algo sucio. Y económicamente pues ni qué decir, al ver todo lo que ahorro fue un respiro enorme a mi bolsillo, fue como cuando dejé de fumar, se vió reflejado inmediatamente, agradezco de corazón haberme abierto las puertas a esta opción, me siento mucho más tranquila y limpia tanto a nivel físico como de consciencia.

  15. Yo uso toallas de tela y la vdd las amo!! parece q no traes nada, no te rosas, son super absorbentes y de vdd muy muy cómodas las recomiendo ampliamente, además evita los malos olores creo q muchas no las usan porque “les da asco lavarlas” ojalá más chicas se animen a usarlas y así cuidar el medio ambiente

  16. Hola….soy una chica de 21 años de Quito. Llevo usando las toallas de tela por más o menos….un año. Y creo que te ayudan a conectarte con tu feminidad, a apreciar tu cuerpo, a aceptar tus ciclos.
    Es una experiencia muy buena en este mundo que kiere ir cada vez más rápido, que trata de darte hormonas en pildoras, que no nos deja permanecer como mujeres con derechos sobre nuestro cuerpo. En verdad creo que hay una diosa en cada mujer, hay que aprender a descubrirla y protegerla. … ❤

  17. hola mi nombre es Almendra y tengo 30 años y 3 años usando las toallas femeninas de tela y la verdad jamas volveria ausar desechables, to las descubri al buscar una alternativa a las desechables ya que me irritaban muchisimo aparte de ocacionarme infecciones continuas, las vi en internet y decidi hacerme unas comence con 2 para probar y quede asombrada despues me hice mas que se adecuaran a mis nesecidades ya que mis flujos siempre fueron muuy abundantes y duraban una semana siempre o en ocaciones mas, con el uso de las toallas de tela eso a ido cambiando paulatinamente y a la fecha mi flujo es medio y solo dura 3 dias si acaso solo con un manchado minimo uno o dos dias mas pero los ultimos meses solo es de 3 dias, me sirvio para detectar tambien cuando algo no estaba bien en mi salud ya que normalmente la menstruacion sale sin problemas y derrepente la mancha no se quito y tuve que hacer uso de cloro y fui a revicion y tenia un ectopico que estaba comenzando a reventar 2 dias que me hubiera tardado y hubiera perdido mi trompa y de usar desechables jamas me hubiera dado cuenta de ese cambio, ahora tengo muchas y de muchos colores que yo misma me he confeccionado, ya ni por error paso por el pasillo de las toallas femeninas cosa que mi bolsillo tambien agradece y estoy segura de que jamas volvere a usar desechables y si llego a tener otro hijo usara pañales de tela tambien

  18. Hola, mi nombre es Natalia tengo 23 años y soy de Quito, Ecuador.

    Comencé a usar toallas de tela por la responsabilidad ante el medio ambiente y porque había leído que las toallas de plástico hacen daño al cuerpo. Compre mis primeras tres toallas y me fue muy bien, al poco tiempo decidí hacerlas yo misma con las características que mi cuerpo pedía. Soy estudiante de universidad pero no tengo problema al cambiármelas y llevarlas, al llegar a casa las lavo. Sé que es un procedimiento más largo del habitual pero vale la pena, me he sentido bien con mi cuerpo, siento que la tela hace que mi periodo sea mas cómodo y me siento bien conmigo misma.

  19. Hola, mi nombre es Bianca, soy de Morelos, México, y tengo 32 años.
    Comencé a usar toallas femeninas de tela desde hace 4 años cuando el colectivo de tejedoras urbanas, al que yo pertenecía, comenzamos a preocuparnos por nuestro ambiente y la manera tan drástica con la que hemos tratado nuestra gran casa. Comenzamos a tejer con bolsas plásticas varios artículos y dábamos talleres en festivales ecológicos. Ahí conocimos las toallas femeninas de tela y decidimos hacernos las nuestras. Las primeras toallas las hicimos en colectivo, las siguientes yo me las hice de acuerdo a mis necesidades dado que mi periodo tiene una duración de 5 días y es abundante, me hice toallas un poco más gruesas que las de mis amigas.

    Este contacto con mi sangre, me llevo a preocuparme por mi cuerpo y todos los productos que consumía tan perjudiciales para mi y para el ambiente.

    Después conocí las copas menstruales, y me compré una. Actualmente, uso unos días la copa y otros la toalla. Me es muy cómodo usar ambas y me siento muy feliz con el cambio que me produjo relacionarme de otra manera con mi sangre, ya no la veía con desprecio, forma parte de mi cuerpo, El aroma de mi sangre es muy distinto al que se producía con la toalla incómoda desechable; de hecho este aroma de toallá desechable con mi sangre me producía repulsión o mucho asco y hasta cólicos muy fuertes. El aroma de mi sangre que despide la toalla de tela o en la copa no me provoca ningún asco, todo lo contario. Mis cólicos disminuyeron, aún me dan pero no tan fuertes como cuando usaba toallas incómodas y rosantes desechables.

    Ya no gasto en comprarme desechables, incluso he suprimido de mi vida los desechables y promuevo el uso de las toallas y las copas ecológicas. Como antropóloga he dado cursos en comunidades indígenas de cómo elaborar su propia toalla y las mujeres respondieron con gusto y agrado este tipo de alternativas ecológicas y económicas, porque ya se está consumiendo mucho desechable en estas comunidades.

    Yo siempre les hablo a mis amigas del uso de estas alternativas ecológicas, unas se han interesado y las veo felices con sus toallas o sus copas, otras escuchan con repulsión mi charla pero les he sembrado la semilla de la duda. La única vía para cambiar es uno mismo pero también informando, despertando el interés por un cambio a otros.

    Enhorabuena, todo sea por nuestro planeta y por nosotros mismos

  20. Hola, mi nombre es Nora Medina, tengo 31 años, soy asistente de investigación en el área de historia, vivo en México, D.F.

    Comencé a usar las toallas femeninas de tela hace más o menos un año junto con una copa menstrual. Para mí lo ideal ha sido combinar los beneficios de ambas alternativas de acuerdo a como me sienta en los días de mi periodo menstrual, pues hay veces que prefiero simplemente usar mis toallas pues son muy suaves y cómodas y otras veces la copa.

    El uso de las toallas de tela transformó radicalmente mi vida: primero porque me hizo experimentar mi menstruación de una forma más agradable de lo que había sido antes, dejó de ser incómoda porque ya no tenía que estar sobre una toalla plástica durante 5 días cada mes. Antes yo padecía frecuentemente infecciones vaginales, desde que dejé las toallas y pantiprotectores desechables, dejé de sufrirlas.

    Las toallas de tela resultaron ser súper frescas, cosa que se agradece infinitamente cuando hace calor.

    Al principio pensé que serían difíciles de lavar, pero no es cierto, la forma adecuada facilita increíblemente su limpieza, al grado de que ahora tengo varias toallas blancas sin una sola mancha. Yo las suelo remojar en agua normal -y es la que uso para abonar mis plantas- y después las remojo con un poco de bicarbonato, esto elimina prácticamente las manchas y luego uso un poquito de detergente biodegradable y tallo si es necesario. Enjuago y tiendo al sol.

    Mi afortunada experiencia de conocer las toallas de tela me hizo apreciar mi menstruación en el sentido de lo hermosa que era, de observar y aprovechar mi sensibilidad y energía durante ella, de darme cuenta que no es un proceso sucio, sino uno natural, agradable y sano. Ahora la espero con alegría y gracias a este cambio de actitud dejé se sufrirla dolorosamente.

    Yo no he tenido que volver a comprar una sola toalla, tampón o pantiprotector desechable en el último año y según mis cálculos he ahorrado alrededor de $800 pesos mexicanos y tengo 8 toallas de tela en perfecto estado que aún puedo utilizar durante al menos un año más.

  21. Hola, mi nombre es Miriam Pérez, tengo 26 años, soy austríaca y vivo en Panamá.

    Uso toallas femeninas ecológicas hece más de tres años en combinación con la copa menstrual.

    Para mi el cambio más grande fue la consciencia femenina. Cuando usaba durante de 10 años tampones y toallas desechbales, sufría de vómitos fuertes y diarrea al principio de la menstruación. Me daba mucho asco ver la toalla con la sangre combinado con el mal olor que producen las bacterias en la toalla desechable. Me molestaba tener la menstruación porque no lograba aceptarla y me sentía sucia. Trataba de evitar el uso de tampones cuando podía, ya que sabía que resecan y pueden causar infecciones y hongos vaginales por regocer aparte del flujo menstrual la mucosidad vaginal que le protege a la mujer contra bacterias, hongos, etc.

    Con la copa menstrual y la toalla sanitaria de tela encontré alternativas que primero que todo no huelen mal o sea en las que el flujo no desarrolla mal olor y segundo que no afectan negativamente en la salud femenina. Logré aceptar y disfrutar la menstruación y con ella mi feminidad. Lo mejor es, que puedo hacer todo que quiera, puedo hacer deporte, bañarme, ir a la piscina y me siento limpia y libre!

    Como trato de conservar el medioambiente lo más que puedo, me encanta que no estoy contaminando con algo que puedo usar para fertilizar. Hace medio año comencé a usar la sangre que recogo con la copa menstrual y la toalla para regar las plantas y noté que les sirvió mucho.

    Y bueno, si puedo ahorrarme dinero con una opción más saludable, más higiénica, más cómoda y más ecológica – está más que bien, no?

  22. A mi me encanta todo de ellas a pesar de que no las he usado, pienso que favorecen en muchos aspectos PERO tengo una pregunta ¿ Al realizar mi cambio que hago con la que ya use? La envuelvo en una bolsa hasta llegar a casa y lavarla? No se me hace tan padre traer mi toalla usada todo el día. ¿Tiene alguna idea para mi pregunta?

    • Hola Diana, muchas gracias por tu pregunta. Si cuando vas a cambiarte de toalla y estas fuera de casa, simplemente la doblas y la pones en una bolsita de tela, no debes preocuparte, ya que el flujo se seca pronto en la tela, y no huelen como las toallas plasticas.. al llegar a casa las pones en remojo y listo. Talves, no suene muy comodo esto de llevarla en tu cartera, pero veras que no es complicado y los beneficios son muy grandes comparados con la basura, las infecciones y el gasto de dinero. Atrevete a probarlas!

  23. Mi nombre es Mónica, tengo 31 años y vivo en Cajamarca,Perú.
    Hace casi dos años que descubrí este conocimiento de nuestra menstruación y las alternativas naturales. Antes era una tortura cada mes, el mal humor, el desgano y las incomodas toallas desechables. Pero desde que uso las toallas de tela y la copa menstrual mi vida como mujer y madre ha cambiado. Ahora tengo una conexión natural con mi cuerpo y mi sangre, vivo con mucha intensidad mi luna. Me propuse difundir la menstruación consciente en mi entorno a fin de que las mujeres sientan su luna como una renacer y no como el fastidio de cada mes que los medios, las empresas y la publicidad se encargan de hacer creer. Algunas son indiferentes al tema otras se interesan y creo que poco a poco podremos lograr la autonomía de nuestro cuerpo y agradecer nuestro renacer mes a mes. Tengo una hija de 10 años que espera con mucha curiosidad la llegada de su luna, siempre hablamos del tema y conoce las alternativas naturales. Creo que como mujeres y por esa unión de madre e hija regalarles conocimientos, confianza y amor por nuestra luna roja es uno de los mejores regalos que podemos darles.
    Mujeres, nuestra sangre es sagrada.

  24. Me llamo Carmen Espinosa y tengo que decir que mi flujo menstrual ha sido muy abundante. En la adolescencia podía tener una regla de ocho días de los cuales al menos cuatro o cinco eran muy fuertes. No tenía la capacidad económica para pagar tantas toallas desechables y además siempre tenía accidentes, así que usé toallas de tela (de las de antes) para reducir las molestias ya que además las toallas desechables me causaban mucha irritación, rosaduras, infecciones. Mi madre me enseñó a hacer toallas de felpa o franela tradicionales, pero no estaba excenta de alguna pelusa que entrara en mi cuerpo causando problemas. Además, había que desmancharlas con cloro y eso podía ser irritante aunque tratara de enjuagarlas muy bien. Usaba las toallas desechables nada más para que no pasara el flujo a mi ropa. Era super molesto porque tenía que viajar con una gran dotación de toallas (de tela y desechables). Tenía que lavar en las noches y guardarlas, a veces húmedas, para seguir el viaje.

    Las nuevas toallas de tela me cambiaron la vida, primero, se me redujo significativamente el flujo menstrual, no sé si la combinación de toallas desechables con el cloro de las de tela me aumentaban el flujo, pero con las nuevas se ha reducido. Ahora las combino con copa menstrual y me ha cambiado la vida, Llevo toallas de tela para protección adicional, pero la copa me permite nada, bailar, viajar sin inconvenientes. Se han reducido las infecciones y los malos olores, no hay la sudoración que me causaban las alas de toallas desechables.

    Sobra decir que he reducido NOTABLEMENTE la generación de contaminantes ya que yo gastaba más de 400 toallas desechables al año aunque usaba de tela, y como éstas las tenía que lavar con cloro u otros desmanchadores contaminaba terriblemente el agua. Ahora no, lavo las toallas con jabón de baño, luego las echo a la lavadora y listo.

  25. Mi nombre es Jenn, tengo 24 años y uso toallas ecológicas desde hace 2 años. Desde que lo recuerdo los dìas menstruales fueron para mì motivo de incapacidad, en la escuela y en la universidad era pùblico cuando venìa mi perìodo ya que el dolor y las molestias no se hacìan disimular, ademàs era muy frecuente que me manchara y los dìas antes de llegar siempre tenìa esta molesta picazon y un flujo que se volvió resistente a los antimicòticos y que yo manejaba con protectores diarios. Coàgulos iban y venìan e infecciones mes a mes. En un momento renunciè a todo lo que me habìan dicho los mèdicos y comencè a lavarme con agua con vinagre y eliminar las toallas y protectores que me producìan mucha picazon por pañales de esos de bebè, tambièn eliminè el azùcar los dìas previos y durante el perìodo y comencé a contarle a mi pareja lo difícil que era todo esto para mì. Èl me ayudò con agua caliente, masajitos en el vientre con crema y mucha paciencia y al cabo de mas o menos tres meses yo no volvì a saber lo que era una infecciòn por hongos. El cambio no se hizo esperar tampoco en mi perìodo y al cabo de mas o menos 5 o 6 meses comencè a sangrar rojo (siempre habìa sido negro y con muchos coágulos) y no màs de 3 días, en poca cantidad y sin dolor. Esos dìas que me enseñaron que se llaman “difìciles” (con lo cual condicionaron mucho mi pensamiento acerca de lo que es natural que nos suceda mes a mes y no es una enfermedad) decidì tomàrmelos en la facu y en el trabajo y quedarme en casa consintièndome, ya mi pareja sabìa lo que sucedìa y se involucrò tanto que èl mismo notò el cambio en el perìodo también. Ya pasò un año y medio desde eso y mi cuerpo se regulò notablemente, no volvì a tener infecciones ni dolores y mi relaciòn mejorò mucho con mi cuerpo y mi pareja. La decisión de dejar el “asco” hacia mi propia sangre y dejar de verme como algo sucio cambiò mi vida, y ha dejado huella en la manera como redescubro el mundo cada día, ahora voy a tener una bebita a quien enseñarè que no es malo, ni sucio, ni debe doler menstruar, y sobretodo que su salud asì como depende de lo que come tambièn depende de lo que usa. Por ahora la llevo con la decisiòn de usar pañales de tela aunque mi familia me diga retrògrada y a ver si aguanto todo el trajìn de lavarlos, pero sè que es lo mas consecuente y a la larga lo mejor para ella. Las toallitas las dejo en agua fria y la sangre sale por completo, y luego de eso las lavo con jabòn blanco y les pongo un chorrito de vinagre, no huelen a nada, no se ven sucias y sobretodo no me irritan ni me enferman como sì lo hacìan las toallas y tampones (que muy pocas veces pude usar debido al colico que me producían). No soy sucia, ni soy hippie, simplemente soy una mujer que descubriò algo que le hacìa bien y lo sigue aunque la sociedad le diga lo contrario, porque la sociedad no vive mis infecciones, ni le duele mi perìodo, asì tampoco deberìa juzgar que uso o no para que eso no me siga sucediendo.

  26. Mi nombre es Guadalupe, tengo 19 años, estudiante, de Argentina. Hace varios meses que cambie lo descartable por lo sano, económico y no contaminante de toallitas de tela y copa menstrual.
    Desde que se hace ese cambio, todo cambia. Esos días se viven mas conscientemente, se disfrutan. Y la tranquilidad que se siente al saber que no estas contribuyendo a la contaminación de nuestra madre tierra es enorme!!!

    Mujeres.. Anímense a dar ese paso!.. Hay que dejar los prejuicios de lado y animarse a cambiar y a probar cosas nuevas.. Y lo mejor de todo: tener una vida mas consciente y sana.

    Todo mejoro, la salud, la economía, mi feminidad y la consciencia ecológica por supuesto!!!

  27. Hola, soy Carmen Borja, tengo 32 años y soy de Quito-Ecuador.
    Empecé a usa toallitas ecológicas desde hace más de 2 años cuando, después de un largo período de embarazos y lactancias prolongadas, volví a tener mi ciclo mestrual. Me encantó encontrarme nuevamente con este período y sentirlo ahora desde una manera más saludable y conciente. Antes tenía frecuentes irritaciones e infecciones que ahora no he vuelto a tener desde que las uso. Me siento más responsable, tanto con mi cuerpo como con el medio ambiente. Y además este cambio me ha impulsado a cuestionarme y a buscar alternativas naturales para otras cosas relacionadas con mi ciclo mestrual y mi fertilidad.

  28. Hola mi nombre es: Jackelin Villegas. Mi edad: 34 años. Mi ocupación: Artesana, madre feliz. Soy Venezolana. Bueno mi experiencia con las toallitas de tela comenzo gracias a la conciencia ecologica que voy adquiriendo en la vida al pasar de los años y en la busqueda de mi ser como mujer. Tengo una niña de 7 añitos y ella es mi más grande motivación para creecer como mujer y ser viva. Las toallitas las estoy usando desde hace pocos meses y de verdad estoy super feliz y comoda, primero compre una y luego me hice 3 más con la compañia de mi niña explicandole lo maravilloso de ser mujer Diosa, ahora ella tambien le cuenta a sus amiguitas de las toallas de tela y me dice que cuando se desarolle quiere usarlas y hacerlas ella misma pues yo feliz de apoyarla. Tambien participo en un circulo de mujeres en mi pais ( Venezuela) es una experiencia muy linda cargada de muy buenas energias entre Diosas. A todo el mundo les cuento con orgullo que uso mis toallitas de tela, que luego las coloco en agua esa agua se las doy a mis plantas y ahora estan bellisimas, tambien gracias a estas toallitas ya no tengo alergias por el paterial de las otras que son desechables, tampoco mancho la ropa, siento mi flujo más libre y me siento más comoda uso 1 o 2 diarias. Espero que mi experiencia compartida aqui anime a otras mujer Diosas a usar estas bellas y comodas toallitas de tela, recordando que debemos cuidar y proteger nuestro planeta, que somos Diosas de la pachamama y debemos amarnos!!!! BENDICIONES PARA TOD@S

  29. MI nombre es Genevieve Rajoy, tengo 31 años, vivo en Quito -Ecuador

    Uso toallas femeninas ecológicas hace mas de 4 años y han sido maravilloso para mi.
    Mi salud mejoró notablemente, no he vuelto a tener una infección a las vías urinarias, las cuales eran muy recurrentes en mi.
    Mi consciencia ecológica ha crecido y estoy contenta de no contaminar ni mi cuerpo ni el medio ambiente.
    Mi Consciencia Femenina se despertó! Vivo mi menstruación en armonía, me alimento bien, escucho mi cuerpo, llevo una anticoncepción natural a través del método de Consciencia de la Fertilidad, en el futuro quiero ser una mama consciente, con un parto consciente, crianza consciente. Al haberme acercado a mi feminidad de una manera tan bonita, las relaciones con mi pareja ha mejorado, me comunico mejor y actualmente estoy explorando la danza árabe y lo delicioso de mover mis caderas.
    MI Economía, también ha mejorado, en ves de gastar en desechables, pago mis clases de danza y me alimento mejor =)

    Gracias a todas las mujeres que hacen este camino, las que están desde antes y las que vendrán después.

Deja aquí tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s